miércoles, 24 de junio de 2009

San Juan Bautista


JMS Hoy recodamos a
san juan bautista

Evangelio del dia 24 de Junio

Cuando llego el tiempo en que Isabel debía ser madre, dió a luz un hijo. Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la habia tratado, se alegraban con ella.

Alos ocho dias , se reunieron para circuncidar al niño, y Querian llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre dijo; "No, debe llamarse Juan".

Ellos le decian: "No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre".

Entonces preguntaron por señas al padre que nombre que nombre quería que le pusieran. Este pidió una pizarra y escribió: " Su nombre es Juan".

Todos quedaron admirados. Y en ese momento , Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios.

Este acontecimiento produjo una gran impresion entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la region montañosa de Judea. Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían : "¿Que llegará a ser este niño?" Porque la mano del Señor estaba con él.

El niño iba creciendo y se fortalecía en su espiritu; y vivió en lugares desiertos

hasta el día que se manifestó a Israel.

San Lucas 1, 57-66.80.


Reflexion:

Cada uno de nosotros tiene una mision en la vida y tenemos que pedir a Dios la gracia de descubrirla, como vemos en el caso del evangelio de hoy. Muchos llevados por la mentalidad del ambiente que sostiene que el hombre está hecho

para la comodidad, el placer y la diversión, no descubren su misión en la vida.


Proposito:

Ofreceré las molestias de hoy por los consagrados para que sean alivianados de sus problemas y puedan evangelizar cada vez mejor.

ORACIÓN
Gloriosísimo San Juan Bautista, por el amor ardiente que tuviste al Niño Jesús y por la santísima dulzura que infundió en tu corazón con sus halagos; por aquellos privilegios que te concedió para hacer tantos milagros a favor de tus devotos, te suplico te dignes favorecerme en todas mis necesidades con tu eficaz patrocinio y en particular te ruego me alcances la gracia que te pido en este día.
¡Oh, glorioso San Juan Bautista, muévete a piedad de esta alma acongojada, que en ti puso sus esperanzas; líbrala, te ruego, de sus miserias. ¡Oh, santo de los milagros!, alivia la congoja de mi corazón, y haz que yo viva aquí como verdadero amante de mi Jesús para poder gozar de Él en el Cielo.
Amén