domingo, 9 de enero de 2011

Señor, Dios nuestro, fuente de la piedad sincera y del amor fraterno, que esta ofrenda glorifique tu nombre y nuestra unión se haga fuerte


JMS "Venid a Mi todos los que estais agobiados y cansados, y Yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mi que Soy Manso y Humilde de corazon, y vuestras almas hallaran descanso".

Estas palabras iban dirigidas a todos nosotros, pero adquieren un significado especial para los enfermos y ancianos, para todo aquel que se sienta agobiado.

Si te hallas solo humanamente, Cristo esta contigo para devolverte la confianza y aliviar tu dolor, al indicarte que ese dolor que siente es util para la Iglesia entera, pues ésta necesita confrontarse continuamente con el sufrimiento humano para vivir su fidelidad a Cristo.
Como siempre en esta vida habra personas que se pregunten "¿Porque a mi?, ¿Por que ahora?, ¿porque a mi madre, mi padre, mi amigo, mi hijo?." Todas estas preguntas son muy comprensibles pero se puede plantear otra pregunta que puede conducir mas lejos, se trata de la pregunta " Para que".
Dios Padre escucha y atiende nuestros porques, como escucho el lamento de Job, como escucho el grito de dolor y el porque de Jesus en la Cruz con su abandono confiado. Su respuesta no es la que podriamos esperar, tampoco es la explicacion que los hombres han dado del sifrimiento cuando veian en el un castigo de sus faltas.
Ante este misterio del sufrimiento las palabras de Isaías nos dice: " Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos, oraculo del Señor. Como el cielo es mas alto que la tierra, mis caminos son mas altos que los vuestros; mis planes, que vuestros planes". Ciertamente se pueden aplicar estas palabras al camino del sufrimiento.
Un sufrimiento soportado con paciencia se convierte en oracion y en fuente de gracia. Por ello quiero pediros a vosotros, convertios vuestras habitaciones en capillas Contemplad la Imagen de Cristo Crucificado y pedid por nosotros, ofreced sacrificios por el mundo entero.

No habeis sufrido en vano, el dolor os madura en el espiritu, os purifica el corazon. os da un sentido real del mundo y de la vida, os enriquece de bondad de paciencia, "Bienventurados los que lloran, porque ellos seran consolados".

Saber dar un valor cristiano al sufrimiento, saber santificar nuestro dolor con confianza constante y generosa en El, que consuela y conforta, asi sabremos que no estamos solos ni separados ni abandonados en nuestro via crucis. Aceptad Vuestro sufrimiento como un abrazo de Jesus y transforadlo en bendicion, aceptadlo junto a El, de las manos del Padre que precisamente asi opera vuestra perfeccion, El sufrimiento es en cierto modo el destino del hombre que nace sufriendo, pasa su vida en aflicciones y llega a su fin, a la eternidad, a traves de la muerte, que es una gran purificacion por las que todos hemos de pasar, de ahi la importancia de descubrir el sentido cristiano del sufrimiento humano.

"El sacrificio escondido y silencioso en las cosas es lo nuestro; la cruz de cada dia".

El cuerpo y el espiritu nos gritan por que?, y la repuesta que llega de Jesus sin palabras pero demostrada en gentileza y compasion, esta llena de honestidad y fe: "No puedo responder plenamente a todas vuetsras preguntas, no puedo quitaros todo vuestro dolor. Pero de esto estoy seguro. Dios os ama con un amor sempiterno. Vosotros sois presioso a su Vista. En El Os AMo Yo tambien, puesto que en Dios somos verdaderamente hermanos y hermanas"
Juan Pablo II

Te invito a meditar esto con esta oracion:

Oh Señor Jesucristo, al presentarnos ante Tu adorable Rostro para pedirte a Ti las gracias que más necesitamos, Te rogamos, por sobre todo, nos concedas la disposición interior para nunca dejar de hacer en ningún momento lo que Tu requieres de nosotros con Tus santos mandamientos y divinas inspiraciones. Amén.Oh bondadoso Jesús, que has dicho “Pide y recibirás, busca y encontrarás, golpea y se abrirá para ti,“ concédenos, Oh Señor, esa fe que lo obtiene todo o provéenos de lo que carecemos; concédenos, a través del puro efecto de Tu caridad y por Tu gloria eterna, las gracias que necesitamos y las que buscamos en Tu infinita misericordia. Amén.Sé misericordioso con nosotros, Oh mi Dios y no rechaces nuestras oraciones, cuando en medio de nuestras aflicciones, rogamos a Tu Santo Nombre y buscamos con amor y confianza Tu adorable Rostro. Amén.Oh Todopoderoso y Eterno Dios, mira el Rostro de Tu Hijo Jesús. Te lo presentamos a Ti con confianza, para implorar Tu perdón. El Defensor Misericordioso abre la boca para pedir por nuestra causa; escucha su llanto, observa sus lágrimas, Oh Dios, y a través de sus infinitos méritos escúchalo a Él cuando intercede por nosotros pobres pecadores miserables. Amén.






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