miércoles, 19 de enero de 2011

Padre misericordioso, bendice nuestros dones y fortalécenos en la fe


JMS Yo soy la vid y ustedes los sarmientos, dice el Señor; el que permanece en mí y en el cual yo permanezco, ése dará fruto abundante..

Al afirmar Jesús que Él es la vid verdadera, nos dice cómo era de provisional y figurativa la que entonces simbolizaba al pueblo de Dios. Permaneced en Mí y Yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en Mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en Mí y Yo en él, ese da mucho fruto, porque sin Mí no podéis hacer nada.

Evangelio del dia

Dios todopoderoso y eterno, que otorgaste a san Mario la gracia de luchar por la fe hasta el martirio; concédenos, por su intercesión, soportar por tu amor todas las adversidades y caminar incansablemente hacia ti, que eres nuestra vida.
Meditacion del Evangelio segun san Mateo 10, 34-39
En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles:
"No pienses que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espadas. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa.
El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará."
Palabra del Señor



La unión con Cristo fundamenta la unidad viva de los hermanos entre sí; una misma savia recorre y fortalece a todos los miembros del Cuerpo místico de Cristo.
En los Hechos de los Apóstoles leemos cómo los primeros cristianos, animados de un mismo espíritu, perseveraban juntos en oración, y los creyentes vivían unidos entre sí... vendían sus posesiones y demás bienes y los repartían entre todos, según la necesidad de cada uno.
La fe en Cristo llevaba consigo unas consecuencias prácticas respecto a los demás: una misma comunión de sentimientos y una disposición de desprendimiento que se manifiesta, en su momento, en la renuncia generosa de los propios bienes en beneficio de aquellos que se encuentran más necesitados. La fe en Jesucristo nos mueve a tratarnos fraternalmente, a tener un solo corazón y una sola alma.


La Virgen Maria nos dijo en un mensaje dado a Pierina vidente de la Rosa Mistica:"Es necesario unirse en oración y en amor en torno al Señor. El está abandonado y ultrajado por tantos hijos suyos. Nosotros queremos almas fieles y vigorosas, listas para dar testimonio y demostrar que mi Divino Hijo se inmoló sobre la Cruz y que cada uno comprende cuánto y cómo el Corazón de Jesús está lleno de Amor y Misericordia."

La Virgen en Argentina desde Salta nos dice:
7 de Setiembre de 1990

Hijos míos: Orad al Padre, que El os escuchará, Jesús vino, oró con ustedes, aprended de El que es todo Amor al Padre. En la oración está el Camino, la Verdad, la Vida, y El, os iluminará para que lleguéis a El. No temáis, los que oran al Padre con devoción, porque ellos lo encontrarán. A través de mi Divino Hijo. De su fuente beberán, los que oren y no pequen. Os bendeciré. Amén.

Oremos:

¡Oh! Mi amado y buen Jesús, postrado en vuestra santísima presencia; os ruego con el mayor fervor imprimáis en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad, verdadero dolor de mis pecados y propósito firmísimo de enmendarme; mientras que yo, con todo el amor y con toda la compasión de mi alma, voy considerando vuestras cinco llagas, teniendo presente aquello que dijo de Vos, Oh buen Jesús, el Santo Profeta David: Han taladrado mis manos y mis pies, y se pueden contar todos mis huesos.


AYUDAME, SEÑOR...
Ayudame Señor, que mis fuerzas flaquean,
Ayudame, Tu que tanto conoces mi pesar, Ayudame a no perder nunca la sonrisa Y a regalar siempre alegria a los demas. Ayudame Señor, a perdonar a quien me hiere, Y a olvidar las injusticias que hacen mal, Ayudame a mitigar el dolor del que sufre Y a extender mi mano con dulzura y mucha paz. Ayudame Señor, a no pecar preparando el camino Que a Ti me lleve en poco tiempo mas, Y a sembrar el sendero que hacia Ti hoy transito Con semillas de amor, de fe y de humildad.

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