miércoles, 3 de marzo de 2010

"No eres más porque te alaben, ni menos porque te critiquen; lo que eres delante de Dios, eso eres y nada más."



JMS Ten buena conciencia y tendrás siempre alegría. Si alguna alegría hay en el mundo la tiene seguramente el hombre de corazón puro.
Has de ser probado aún en la tierra, y ejercitado en muchas cosas. Algunas veces seras consolado, pero no te será dada satisfacción cumplida. Esfuérzate pues, y aliéntate así a hacer como a padecer cosas repugnantes a la naturaleza, conviene que te vistas de un hombre nuevo, y te vuelvas un varón constante. Es preciso hacer muchas veces lo que no quieres, y dejar lo que quieres. Lo que agrada a otros progresará; lo que a ti te contenta no se hará. Lo que dicen otros será oído, lo que dices tú será reputado por nada. Pedirán otros recibirán, tú pedirás y no alcanzarás. Otros serán grandes en boca de los hombres; de ti no se hará cuenta. A otros se encargará este o aquel negocio; tú serás tenido por inútil. Por esto se contristará alguna vez la naturaleza; y no harás poco si lo sufrieres callando. En estas y otras cosas semejantes es probado el ciervo fiel del Señor, para ver como sabe negarse y mortificarse en todo. Apenas se hallará cosa en que mas necesite morir a ti mismo, que en ver y sufrir cosas repugnantes a tu voluntad, principalmente cuando parece conforme y menos útil lo que te mandan hacer. Y por que tú, siendo inferior, no osas resistir a la voluntad de tu superior, y por eso te parece cosa dura andar pendiente de la voluntad de otro y dejar tu propio parecer.

Mas considera, hijo, el fin cercano a estos trabajos, el fruto de ellos y su grandisimo premio; y no te serán pesados, sino un gran consuelo de tu paciencia. Pues por esta poca voluntad que ahora dejas de grado, poseerás para siempre tu voluntad en el cielo. Allí , pues, hallarás, todo lo que quisieres , y cuanto pudieres desear. Allí tendrás en tu poder todo el bien, sin miedo de perderlo. Allí te daré honor por la afrenta ahora padecida, vestidura de gloria por a aflicción, y por el ínfimo lugar la silla del reino eterno.

Inclínate, pues, humildemente bajo la mano de todos, y no cuides de mirar quien lo dijo, o quien lo mandó. sino procura con gran cuidado que, ya sea superior, o inferior, o igual, el que algo te exigiere, o insinuare, todo lo tengas por bueno, y cuides de cumplirlo con sincera voluntad.
Busque cada uno lo que quisiere; gloriese este en esto, y aquel en lo otro, y sea alabado en mil millares de veces; mas tú no te alegre ni en esto ni en aquello, sino en el desprecio de ti mismo, y en sola mi voluntad y honra. Una cosa debes desear, y es que en vida, o en muerte, sea Dios siempre glorificado en ti.
Tomas de Kempis- Imitacion de Cristo

Dice Jesús: "Conozco tu deseo y he oído tus continuos gemidos. Ya quisieras estar en la libertad y en la gloria de los hijos de Dios, pero aún no es venida esa hora , aún resta otro tiempo, tiempo de guerra, tiempo de trabajo y de prueba. Deseas gozar del sumo bien, mas no lo puedes alcanzar ahora. Yo Soy; dice el Señor, Espérame, hasta que venga el Reino de Dios."

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