lunes, 18 de julio de 2011

Dios todopoderoso y eterno, te pedimos entregarnos a ti con fidelidad y servirte con sincero corazón. Por nuestro Señor Jesucristo.


JMS Concédenos, Señor, ser dóciles a las inspiraciones de tu Espíritu, para que realicemos siempre en nuestra vida tu santa voluntad: Oh Dios, tú que concediste a san Jerónimo una estima tierna y viva por la sagrada Escritura, haz que tu pueblo se alimente de tu palabra con mayor abundancia y encuentre en ella la fuente de la verdadera vida. Por nuestro Señor Jesucristo.
"Quien no conoce la Escritura no conoce a Cristo". San Jeronimo
: La lectura de la Escritura lleva al santo a entregarse a los demás: es necesario «vestir a Cristo en los pobres, visitarle en los que sufren, darle de comer en los hambrientos, cobijarle en los que no tienen un techo».
El que me ama guardará mi palabra y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. Aleluya.
En la Sagrada Escritura se esconde el Mismo Jesucristo, Su Amor, misericordia y omnipotencia. La Palabra de Dios no es la palabra humana. Dios se esconde en Su Palabra. Como el escritor de la carta a los hebreos dice:"Porque La Palabra de Dios es viva y eficaz, y mas cortante que cualquier espada de doble filo; ella penetra hasta la raiz del alma y del espiritu, de las articulaciones y de la médula, y disierne los pensamientos y las intenciones del corazon. Ninguna cosa creada escapa a Su Vista, sino que todoe sta desnudo y descubierto a los ojos de aquel a quien debemos rendir cuentas. Hebreos 4,12- Con la fe en la Sagrada Escritura, toco a Dios Mismo. Leer la Sagrada Escritura, significa escuchar lo que El Señor me habla, significa recibir las palabras de la Escritura como un don. Es la Misma actitud de Maria, que al escuchar las palabras del mensajero de Dios, las custodió y las meditó en su corazon. Se trata de escuchar, sentir y conservar la palabra, lo cual se desarrolla en la reverencia, en la obediencia y en la admiracion. Nosotros no somos los dueños de la palabra de Dios, sino sus servidores. Cuando en la fe y en la oracion, leemos la Sagrada Escritura, entonces en ella no buscaremos algo para narrar a los demas o para satisfacer nuestra curiosidad. Es necesario, en la Paz y en el silencio, permitir a Dios que nos hable.

La historia de cada hombre está llena de señales. Muchas veces, la luz para verle la obtendremos en la intimidad de la oración; otras muchas, en los consejos de la dirección espiritual. Dios da frecuentemente luz a través de otros. El Señor pasa a nuestro lado con las suficientes referencias para verle y seguirle. Si estamos bien dispuestos, el Señor, por caminos muy diversos, nos dará abundancia y sobreabundancia de señales para seguir fieles en el camino que hemos emprendido. Tendremos la alegría de poder contemplarle en lo que nos rodea: en la naturaleza misma, en la que ha dejado huellas para que le veamos como Creador; en medio del trabajo; en la alegría; en la enfermedad...

La palabra fe tiene en su raíz un matiz que viene a significar dejarse llevar por otra persona que es más fuerte que nosotros, confiar en otro que nos presta su ayuda. Confiamos fundamentalmente en Dios, pero también Él quiere que nos apoyemos en esas personas que ha puesto a nuestro lado para que nos ayuden a ver. Alguna vez, el Señor puede ocultarse a nuestra vista, para que le busquemos con más amor, para que crezcamos en humildad, dejándonos llevar por quien Dios ha puesto a nuestro lado para realizar esa misión. Siempre, sin fallar nunca, se acaba descubriendo el rostro amable de Cristo, con más claridad que antes, con más amor. ...
Love is not love which alters when its alteration finds or bends with the remover to remove.
-No es amor el amor que se altera ante un tropiezo o se dobla ante el peligro-
Jerónimo bendito: pídele a Dios que a nosotros se nos prenda o
contagie ese amor tuyo tan inmenso por la Sagrada Biblia,
por estudiar, amar y practicar la Palabra de Dios.
Bendice a todos los que en el mundo entero se
dedican a dar a conocer y amar el Libro Santo. EWTN

Oremos
Hermanos: El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce profundamente los corazones, sabe lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen.
Palabra de Dios - san Pablo a los Romanos 8, 26-27

Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre.
Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios.
El Señor es compasivo y misericordioso.

Dios eterno y todopoderoso, conduce nuestra vida por el camino de tus mandamientos, para que, unidos a tu Hijo amado, podamos producir frutos abundantes. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
Palabras con Miel -talleres de Biblia

Meditemos esto y escuchemos este bello testimonio de La Hermana Glenda




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