martes, 8 de mayo de 2012

Imagen del sitio  Movimiento del Mensaje de Fstima

JMS " Oh, Virgen mía, Oh, Madre mía,
yo me ofrezco enteramente a tu Inmaculado Corazón
y te consagro mi cuerpo y mi alma,
mis pensamientos y mis acciones.


Quiero ser como tú quieres que sea,
hacer lo que tu quieres que haga.
No temo, pues siempre estas conmigo.
Ayúdame a amar a tu hijo Jesús,
con todo mi corazón y sobre todas las cosas.

Pon mi mano en la tuya para que este siempre contigo."

 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo.(Salmo 41) Es compatible esa sed de Dios con la experiencia de nuestros defectos e incluso de nuestras caídas, porque santos son, no los que no han pecado nunca, sino los que se han levantado siempre. Dios cuenta con el tiempo y tiene paciencia con nosotros. ¡Mantengamos vivo el deseo de Dios encendiendo cada día la hoguera de nuestra fe y esperanza con el fuego del amor a Dios!

Pidamos a Nuestra Madre que nos ayude a amar a Su Hijo como Ella Lo amó.

Pide hoy con insistencia a la Virgen por las necesidades de la Iglesia y por las tuyas propias, con el convencimiento de que ella siempre te escucha.


DÍA CUARTO ( 7 de mayo ó de cada mes )

Amor a la Iglesia

Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.
OFRECIMIENTO PARA TODOS LOS DÍAS
 
¡Oh Dios mío! Yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.
¡Oh santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo! Yo os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los tabernáculos del mundo, en reparación de los ultrajes con que El es ofendido; y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón e intercesión del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pecadores.



ORACIÓN PREPARATORIA

Oh santísima Virgen María, Reina del Rosario y Madre de misericordia, que te dignaste manifestar en Fátima la ternura de vuestro Inmaculado Corazón trayéndonos mensajes de salvación y de paz. Confiados en vuestra misericordia maternal y agradecidos a las bondades de vuestro amantísimo Corazón, venimos a vuestras plantas para rendiros el tributo de nuestra veneración y amor. Concédenos las gracias que necesitamos para cumplir fielmente vuestro mensaje de amor, y la que os pedimos en esta Novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honra vuestra y provecho de nuestras almas. Así sea.

Rezar la oración del día correspondiente:

ORACIÓN DE ESTE DÍA 

¡Oh santísima Virgen María, Reina de la Iglesia!, que exhortaste a los pastorcitos de Fátima a rogar por el Papa, e infundiste en sus almas sencillas una gran veneración y amor hacia él, como Vicario de vuestro Hijo y su representante en la tierra. Infunde también a nosotros el espíritu de veneración y docilidad hacia la autoridad del Romano Pontífice, de adhesión inquebrantable a sus enseñanzas, y en él y con él un gran amor y respeto a todos los ministros de la santa Iglesia, por medio de los cuales participamos la vida de la gracia en los sacramentos.

Meditar y rezar la oración final. 





DÍA QUINTO ( 8 de mayo ó de cada mes )

María, salud de los enfermos

Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA

¡Oh santísima Virgen María, salud de los enfermos y consoladora de los afligidos!, que movida por el ruego de los pastorcitos, obraste ya curaciones en vuestras apariciones en Fátima, y habéis convertido este lugar, santificado por vuestra presencia, en oficina de vuestras misericordias maternales en favor de todos los afligidos. A vuestro Corazón maternal acudimos llenos de filial confianza, mostrando las enfermedades de nuestras almas y las aflicciones y dolencias todas de nuestra vida. Echad sobre ellas una mirada de compasión y remediadlas con la ternura de vuestras manos, para que así podamos serviros y amaros con todo nuestro corazón y con todo nuestro ser.

Meditar y rezar la oración final.








DÍA SEXTO ( 9 de mayo ó de cada mes )

María, refugio de los pecadores

Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA

¡Oh santísima Virgen María, refugio de los pecadores!, que enseñaste a los pastorcitos de Fátima a rogar incesantemente al Señor para que esos desgraciados no caigan en las penas eternas del infierno, y que manifestaste a uno de los tres que los pecados de la carne son los que más almas arrastran a aquellas terribles llamas. Infundid en nuestras almas un gran horror al pecado y el temor santo de la justicia divina, y al mismo tiempo despertad en ellas la compasión por la suerte de los pobres pecadores y un santo celo para trabajar con nuestras oraciones, ejemplos y palabras por su conversión.

Meditar y rezar la oración final.




DÍA SÉPTIMO ( 10 de mayo ó de cada mes )

María, alivio de las almas del purgatorio

Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA

¡Oh santísima Virgen María, Reina del purgatorio!, que enseñaste a los pastorcitos de Fátima a rogar a Dios por las almas del purgatorio, especialmente por las más abandonadas. Encomendamos a la inagotable ternura de vuestro maternal Corazón todas las almas que padecen en aquel lugar de purificación, en particular las de todos nuestros allegados y familiares y las más abandonadas y necesitadas; alíviales sus penas y llévalas pronto a la región de la luz y de la paz, para cantar allí perpetuamente vuestras misericordias.

Meditar y rezar la oración final.




DÍA OCTAVO ( 11 de mayo ó de cada mes )

María, Reina del Rosario

Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA

¡Oh santísima Virgen María!, que en vuestra última aparición te diste a conocer como la Reina del Santísimo Rosario, y en todas ellas recomendaste el rezo de esta devoción como el remedio más seguro y eficaz para todos los males y calamidades que nos afligen, tanto del alma como del cuerpo, así públicas como privadas. Infundid en nuestras almas una profunda estima de los misterios de nuestra Redención que se conmemoran en el rezo del Rosario, para así vivir siempre de sus frutos. Concédenos la gracia de ser siempre fieles a la práctica de rezarlo diariamente para honraros a Vos, acompañando vuestros gozos, dolores y glorias, y así merecer vuestra maternal protección y asistencia en todos los momentos de la vida, pero especialmente en la hora de la muerte.

Meditar y rezar la oración final.


DÍA NOVENO ( 12 de mayo ó de cada mes )

El Inmaculado Corazón de María


Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA

¡Oh santísima Virgen María, Madre nuestra dulcísima!, que escogiste a los pastorcitos de Fátima para mostrar al mundo las ternuras de vuestro Corazón misericordioso, y les propusiste la devoción al mismo como el medio con el cual Dios quiere dar la paz al mundo, como el camino para llevar las almas a Dios, y como una prenda suprema de salvación. Haced, ¡oh Corazón de la más tierna de las madres!, que sepamos comprender vuestro mensaje de amor y de misericordia, que lo abracemos con filial adhesión y que lo practiquemos siempre con fervor; y así sea vuestro Corazón nuestro refugio, nuestro consuelo y el camino que nos conduzca al amor y a la unión con vuestro Hijo Jesús.

Meditar y rezar la oración final.



Fuente:
www.devocionario.com








domingo, 6 de mayo de 2012

JMS Nuestra Sra de Fatima...Novena comienza el 4 de cada mes y culmina el 12
"Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman".

"... Entonces un viento fuerte sacudió los árboles y nos hizo levantar los ojos... Vimos entonces que sobre el olivar venía hacia nosotros aquella figura de la que ya he hablado. Jacinta y Francisco no la habían visto nunca y yo no les había hablado de ella. A medida que se acercaba, podíamos ver sus rasgos: era un joven de catorce o quince años, más blanco que si fuera de nieve, el sol lo hacía transparente como de cristal, y era de una gran belleza. Al llegar junto a nosotros dijo: "No tengan miedo. Soy el ángel de la paz. Oren conmigo". Y arrodillado en la tierra, inclinó la cabeza hasta el suelo y nos hizo repetir tres veces estas palabras: "Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman". Luego, levantándose, dijo: "Oren así. Los corazones de Jesús y María están atentos a la voz de sus súplicas". Sus palabras se grabaron de tal manera en nuestro espíritu, que jamás las olvidamos y, desde entonces, pasábamos largos períodos de tiempo prosternados, repitiéndolas hasta el cansancio (ibíd, p. 47).OFRECIMIENTO PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh Dios mío! Yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.
¡Oh santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo! Yo os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los tabernáculos del mundo, en reparación de los ultrajes con que El es ofendido; y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón e intercesión del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pecadores.

ORACIÓN PREPARATORIA
Oh santísima Virgen María, Reina del Rosario y Madre de misericordia, que te dignaste manifestar en Fátima la ternura de vuestro Inmaculado Corazón trayéndonos mensajes de salvación y de paz. Confiados en vuestra misericordia maternal y agradecidos a las bondades de vuestro amantísimo Corazón, venimos a vuestras plantas para rendiros el tributo de nuestra veneración y amor. Concédenos las gracias que necesitamos para cumplir fielmente vuestro mensaje de amor, y la que os pedimos en esta Novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honra vuestra y provecho de nuestras almas. Así sea.
Rezar la oración del día correspondiente:

DÍA PRIMERO ( 4 de mayo ó de cada mes )
Penitencia y reparación
Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.

ORACIÓN DE ESTE DÍA
¡Oh santísima Virgen María, Madre de los pobres pecadores!, que apareciendo en Fátima, dejaste transparentar en vuestro rostro celestial una leve sombra de tristeza para indicar el dolor que os causan los pecados de los hombres y que con maternal compasión exhortaste a no afligir más a vuestro Hijo con la culpa y a reparar los pecados con la mortificación y la penitencia. Dadnos la gracia de un sincero dolor de los pecados cometidos y la resolución generosa de reparar con obras de penitencia y mortificación todas las ofensas que se infieren a vuestro Divino Hijo y a vuestro Corazón Inmaculado.
Meditar y rezar la oración final.

Oracion Final
 ¡Oh Dios, cuyo Unigénito, con su vida, muerte y resurrección, nos mereció el premio de la salvación eterna! Os suplicamos nos concedas que, meditando los misterios del santísimo rosario de la bienaventurada Virgen María, imitemos los ejemplos que nos enseñan y alcancemos el premio que prometen. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

DÍA SEGUNDO ( 5 de mayo ó de cada mes )
Santidad de vida
Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.
ORACIÓN DE ESTE DÍA
¡Oh santísima Virgen María, Madre de la divina gracia, que vestida de nívea blancura te apareciste a unos pastorcitos sencillos e inocentes, enseñándonos así cuánto debemos amar y procurar la inocencia del alma, y que pediste por medio de ellos la enmienda de las costumbres y la santidad de una vida cristiana perfecta. Concédenos misericordiosamente la gracia de saber apreciar la dignidad de nuestra condición de cristianos y de llevar una vida en todo conforme a las promesas bautismales.
Meditar y rezar la oración final.

DÍA TERCERO ( 6 de mayo ó de cada mes )
Amor a la oración
Comenzar con el ofrecimiento y la oración preparatoria.
ORACIÓN DE ESTE DÍA
¡Oh santísima Virgen María, vaso insigne de devoción!, que te apareciste en Fátima teniendo pendiente de vuestras manos el santo Rosario, y que insistentemente repetías: «Orad, orad mucho», para alejar por medio de la oración los males que nos amenazan. Concédenos el don y el espíritu de oración, la gracia de ser fieles en el cumplimiento del gran precepto de orar, haciéndolo todos los días, para así poder observar bien los santos mandamientos, vencer las tentaciones y llegar al conocimiento y amor de Jesucristo en esta vida y a la unión feliz con Él en la otra.
Meditar y rezar la oración final.

En este Año Santo, bendita seas por encima de todas las creaturas, tú, Sierva del Señor, que de la manera más plena obedeciste a la llamada divina.

Te saludamos a ti, que estás totalmente unida a la consagración redentora de tu Hijo.

Madre de la Iglesia: ilumina al Pueblo de Dios en los caminos de la fe, de la esperanza y de la caridad. Ilumina especialmente a los pueblos de los que tú esperas nuestra consagración y nuestro ofrecimiento. Ayúdanos a vivir en la verdad de la consagración de Cristo por toda la familia humana del mundo actual.

Al encomendarte, oh Madre, el mundo, todos los hombres y pueblos, te confiamos también la misma consagración del mundo, poniéndola en tu corazón maternal.

¡Corazón Inmaculado! Ayúdanos a vencer la amenaza del mal, que tan fácilmente se arraiga en los corazones de los hombres de hoy y que con sus efectos inconmensurables pesa ya sobre la vida presente y da la impresión de cerrar el camino hacia el futuro.

¡Del hambre y de la guerra, líbranos!

¡De la guerra nuclear, de una autodestrucción incalculable y de todo tipo de guerra, líbranos!

¡De los pecados contra la vida del hombre desde su primer instante, líbranos!

¡Del odio y del envilecimiento de la dignidad de los hijos de Dios, líbranos!

¡De toda clase de injusticias en la vida social, nacional e internacional, líbranos!

¡De la facilidad de pisotear los mandamientos de Dios, líbranos!

¡De la tentativa de ofuscar en los corazones humanos la verdad misma de Dios, líbranos!

¡Del extravío de la conciencia del bien y del mal, líbranos!

¡De los pecados contra el Espíritu Santo, líbranos!, ¡líbranos!

Acoge, oh Madre de Cristo, este grito lleno de sufrimiento de todos los hombres. Lleno del sufrimiento de sociedades enteras.

Ayúdanos con el poder del Espíritu Santo a vencer todo pecado, el pecado del hombre y el « pecado del mundo », el pecado en todas sus manifestaciones.

Aparezca, una vez más, en la historia del mundo el infinito poder salvador de la Redención: poder del Amor misericordioso. Que éste detenga el mal.Que transforme las conciencias.Que en tu Corazón Inmaculado se abra a todos la luz de la Esperanza»


Fuente: Vatican.va

Heraldos en Argentina

jueves, 5 de abril de 2012

"..nadie tiene amor más grande que el que da su vida por sus amigos (Jn 15, 13)”




JMS Sacianos de tu misericordia y toda nuestra vida será alegria y júbilo.

Enséñanos a calcular nuestros años para que adquiramos un corazon sensato. Vuelvete Señor hasta cuando? Ten compasion de tus siervos.
Por la mañana sacianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será de alegria y júbilo;
danos alegria por los dias que nos afigiste,
por los años en que sufrimos desdichas.
Que tus siervos vean tu accion
y sus hijos Tu Gloria.
Baje a nosotros la bondad del Señor
y haga prosperas las obras de nuestras manos.

Jueves SantoMeditacion Dios es amor.
La manifestacion de Dios en Jesus de Nazaret se caracteriza por un amor que llega hasta el limite de la locura. Este amor de Dios es pensado como un servicio de Dios para el hombre y su mundo, como un compromiso de Dios para ayudar a que el ser humano llegue a vivir el amor y la misericordia en este mundo.

Jesucristo nos ha convertido en un reino, y hecho sacerdotes de Dios, su Padre. A Él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.

Jueves Santo de la Cena del Señor
Gracias, Señor, por tu sangre que nos lava
De la muerte, Señor, me has librado
Cumpliré mis promesas al Señor
Escucha Señor, nuestra oración

Este es mi Cuerpo, que se da por vosotros



Hermanos:
Yo recibí del Señor lo mismo que les he trasmitido:que el Señor Jesús, la noche en que iba a ser entregado, tomó pan en sus manos, y pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo:
“Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes.Hagan esto en memoria mía”.
Lo mismo hizo con el cáliz después de cenar, diciendo:
“Este cáliz es la nueva alianza que se sella con mi sangre. Hagan esto en memoria mía siempre que beban de él”.
Por eso, cada vez que ustedes comen de este pan y beben de este cáliz, proclaman la muerte del Señor, hasta que vuelva.
san Pablo a los corintios (11, 23-26)

Palabra de Dios

La Última Cena comienza a la puesta del sol. Jesús recita los salmos con voz firme y con un particular acento. San Juan nos ha transmitido que Jesús deseó ardientemente comer esta cena con sus discípulos.
En aquellas horas sucedieron cosas singulares que los Evangelios nos han dejado consignadas: la rivalidad entre los Apóstoles, que comenzaron a discutir quién sería el mayor; el ejemplo sorprendente de humildad y de servicio al realizar Jesús el oficio reservado al ínfimo de los siervos: se puso a lavarles los pies; Jesús se vuelca en amor y ternura hacia sus discípulos: Hijitos míos..., llega a decirles. “El mismo Señor quiso dar a aquella reunión tal plenitud de significado, tal riqueza de recuerdo, tal conmoción de palabras y de sentimientos.

Evangelio san Juan 13, 1-15

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre y habiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.En el transcurso de la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, la idea de entregarlo, Jesús, consciente de que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas y sabiendo que había salido de Dios y a Dios volvía, se levantó de la mesa, se quitó el manto y tomando una toalla, se la ciñó; luego echó agua en una jofaina y se puso a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que se había ceñido.
Cuando llegó a Simón Pedro, éste le dijo:“Señor, ¿me vas a lavar tú a mí los pies?” Jesús le replicó:“Lo que estoy haciendo tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde”.
Pedro le dijo:“Tú no me lavarás los pies jamás”.
Jesús le contestó:“Si no te lavo, no tendrás parte conmigo”.
Entonces le dijo Simón Pedro: “En ese caso, Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza”.
Jesús le dijo:“El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. Y ustedes están limpios, aunque no todos”.
Como sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: ‘No todos están limpios’.
Cuando acabó de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, volvió a la mesa y les dijo:“¿Comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien, porque lo soy.
Pues si yo, que soy el Maestro y el Señor, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros.
Les he dado ejemplo, para que lo que yo he hecho con ustedes, también ustedes lo hagan”.Palabra del Señor.


Meditacion "El Señor se levantó de la mesa, echó agua en un recipiente y se puso a lavar los pies de sus discípulos para darles ejemplo..."
Lo que Cristo hizo por los suyos puede resumirse en estas breves palabras de San Juan: los amó hasta el fin. Hoy es un día particularmente apropiado para meditar en ese amor de Jesús por cada uno de nosotros, y en cómo estamos correspondiendo: en el trato asiduo con Él, en el amor a la Iglesia, en los actos de desagravio y de reparación, en la caridad con los demás, en la preparación y acción de gracias de la Sagrada Comunión, en nuestro afán de corredimir con Él, en el hambre y sed de justicia.
En esta tarde en la que anticipamos el misterio pascual de Cristo y celebramos su amor, oremos con cordial confianza al autor de nuestra salvación. Digamos:
Escucha Señor, nuestra oración.
En esta tarde santa, en la que Cristo hecho Eucaristía, se da a su Iglesia pidamos por ella, para que proclame a nuestra humanidad la fuerza salvadora del Sacramento del Amor.
Oremos a Cristo, Pan de vida.
Escucha Señor, nuestra oración.
En esta tarde santa, en que Jesús quiso prolongar su sacerdocio eterno, oremos por el Santo Padre y por todos los que han sido ungidos para actualizar el sacrificio redentor de Cristo, para que encarnen en sus vidas lo que celebran en el altar.
Oremos a Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote.
Escucha Señor, nuestra oración.
En esta tarde santa, en la que Cristo fue entregado por uno de sus amigos, oremos por los que hoy le traicionan derramando sangre inocente, profanando el amor, renegando de su fe; para que la fuerza del misterio que celebramos se haga vida en sus corazones y en los de todos los que fuimos predestinados para el amor.
Oremos a Cristo, nuestra Víctima Pascual.
Escucha Señor, nuestra oración.
En esta tarde santa, en la que Jesús nos quiere unidos en comunión, oremos por el pueblo de Israel y por los que no le reconocen como el Mesías de Dios, el Salvador que tenía que venir.
Oremos a Cristo, nuestro Salvador.
Escucha Señor, nuestra oración.
En esta tarde santa, en la que Cristo oró por sus amigos, oremos por nuestra Comunidad parroquial, por nuestros enfermos, por los que entregan su vida por el Evangelio, por los que no podrán celebrar estos misterios, y por los que viven alejados de Dios; para que el paso del Señor les alcance la paz, la salud, el perdón y el gozo de su cercanía y amistad.
Oremos a Cristo, nuestro hermano.
Escucha Señor, nuestra oración.
En esta tarde santa, en que Jesús nos dejó el mandato del amor como signo de su pertenencia; oremos por todo el Pueblo de Dios, para que reunido en torno al banquete Pascual, y alimentado de su Cuerpo y de su Sangre, seamos capaces de crear una fraternidad universal rompiendo las ataduras del egoísmo y de todo pecado, siendo constructores de la paz y la justicia que Él nos mereció.
Oremos a Cristo, Príncipe de la paz.
Escucha Señor, nuestra oración.
Señor Jesús, que antes de derramar tu Sangre por nuestra salvación quisiste quedarte en la Eucaristía para ser nuestro alimento y nuestra vida, concédenos gustar el Sacramento del amor y ser signos de tu presencia en medio de los hombres. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
Jesús se queda con nosotros para siempre en la Sagrada Eucaristía, con una presencia real, verdadera y sustancial. Jesús es el mismo en el Cenáculo y en el Sagrario. En aquella noche los discípulos gozaron de la presencia sensible de Jesús, que se entregaba a ellos y a todos los hombres. También nosotros, esta tarde, cuando vayamos a adorarle públicamente en el Monumento, nos encontraremos de nuevo con Él; nos ve y nos reconoce. Podemos hablarle como hacían los Apóstoles y contarle lo que nos ilusiona y nos preocupa, y darle gracias por estar con nosotros, y acompañarle recordando su entrega amorosa. Siempre nos espera Jesús en el Sagrario.
En este día de Jueves Santo podemos preguntarnos, al terminar este rato de oración, si en los lugares donde discurre la mayor parte de nuestra vida conocen que somos discípulos de Cristo por la forma amable, comprensiva y acogedora con que tratamos a los demás. Si procuramos no faltar jamás a la caridad de pensamiento, de palabra o de obra; si sabemos reparar cuando hemos tratado mal a alguien; si tenemos muchas muestras de caridad con quienes nos rodean: cordialidad, aprecio, unas palabras de aliento, la corrección fraterna cuando sea necesaria, la sonrisa habitual y el buen humor, detalles de servicio, preocupación verdadera por sus problemas, pequeñas ayudas que pasan inadvertidas... “Esta caridad no hay que buscarla únicamente en los acontecimientos importantes, sino, ante todo, en la vida ordinaria”.Cuando está ya tan próxima la Pasión del Señor recordamos la entrega de María al cumplimiento de la Voluntad de Dios y al servicio de los demás. “La inmensa caridad de María por la humanidad hace que se cumpla, también en Ella, la afirmación de Cristo: "..nadie tiene amor más grande que el que da su vida por sus amigos (Jn 15, 13)”

miércoles, 1 de febrero de 2012

"Donde quiera que estemos, podemos y tenemos que aspirar a una vida perfecta." Así escribió Francisco de Sales


JMS "Tened paciencia con todos, pero principalmente contigo mismo.."
Meditacion con San Francisco de Sales -1567-1622, obispo y doctor de la Iglesia
"Quiero decir que no os turbeis por vuestras imperfecciones y tened siempre el valor de levantaros de ellas. Está muy bien comenzar todos los dias; no hay nada mejor para acabar bien la vida espiritual que volver siempre a comenzar, y no creer nunca que se ha hecho bastante.

Esta paciencia con nuestras imperfecciones seria mas facil, si comprendieramos mejor el provecho espiritual que se puede sacar de nuestras miserias, aprendiendo en ellas la humildad: "Sabed que la virtud de la paciencia es la que nos asegura mas perfeccion; y si hay que tenerla con las demas, hay que tenerla tambien consigo mismo..hay que sufrir nuestra propia imperfeccion, para alcanzar la perfeccion; quiero decir sufrir con paciencia, no amarla ni acariciarla: la humildad se alimenta de ese sufrimiento."
Hijo,si emprendes en serio el camino de Dios, prepara tu alma para las pruebas que vendran; sientate pacientemente en el umbral de su puerta aceptando con paz los silencios, ausencias y tardanzas a la que El quiera someterte porque es en el crisol del fuego donde se purifica el oro."
Os quejais de que muchas imperfecciones y defectos se mezclan en vuestra vida, contra el deseo que teneis de la perfeccion y pureza del amor de nuestro Dios. Yo os respondo que no es posible desprendernos del todo de nosotros mismos. Mientras estamos aquí abajo, es necesario que nos soportemos a nosotros mismos hasta que Dios nos lleve al Cielo; y al soportarnos no soportamos nada que valga. Hay que tener paciencia, y no pensar que podemos curarnos en un dia de tantos malos hábitos que tenemos, por el poco cuidado que hemos tenido de nuestra salud espiritual."
"Yo os dire esta palabra, pero retenedla bien: nos empeñamos tanto alguna veces en ser buenos ángeles, que nos olvidamos de ser buenos hombres o buenas mujeres. no podemos andar sin tocar la tierra. No hay que echarse en ella, ni revolcarse; pero tampoco podemos pensar en volar, porque somos pollitos que todavia no tenemos alas. Morimos poco a poco, y hay que hacer morir nuestras imperfecciones de dia en dia. "
"Queridas imperfecciones, que nos hacen reconocer nuestras miserias, nos ejercitan en la humildad y el desprecio de nosotros mismos, en la paciencia y diligencia, y no obstan para que Dios considere la preparacion de nuestro corazon, que es perfecta." "Odiad vuestras imperfecciones, por ser imperfecciones, pero amadlas, porque os hacen ver nuestra nada, y porque son objeto del poder y de la misericordia de Dios"
San francisco de Sales

Paciencia

Señor Jesus desde que pasaste por este mundo teniendo la paciencia como vestidura y distintivo, es ella la reina de las virtudes y la perla mas preciosa de tu corona.
Dame la gracia de aceptar con paz la esencial gratiudad de Dios, el camino desconcertante de la gracia y las emergencias imprevisibles de la naturaleza Acepto con paz
la marcha lenta de la oracion y el hecho de que el camino para la santidad sea tan largo y dificil.
Acepto con paz las contrariedades de la vida
y las incomprenciones de mis hermanos, las enfermedades y la misma muerte,
y la ley de la insignificancia humana, es decir que despues de mi muerte, todo seguirá igual como si nada hubiese sucedido.
Acepto con paz
el hecho de querer tanto y poder tan poco
y que , con grandes esfuerzos, he de conseguir pequeños resultados.
Acepto con paz la ley del pecado, esto es :hago lo que no quiero, y dejo de hacer aquello que me gustaria hacer.
Dejo con paz en tus manos lo que debiera
haber sido y no fuí, lo que debiera haber hecho y no hice.
Acepto con paz toda la impotencia humana
que me circunda y me limita.
Acepto con paz las leyes de la precariedad y de la transitoriedad,
la ley de la mediocridad y del fracaso, la ley de la soledad y de la muerte.
A cambio de toda esta entrega, dame la paz, Señor. Amén

Ignacio Larrañaga

Reflexion final


"Haz todas las cosas en nombre de Dios y lo harás todo bien. Ya comas o bebas, trabajes o descanses, ganarás mucho a los ojos de Dios, al hacer todas esas cosas como Él quiere que sean hechas.Camina muy simplemente con la Cruz del Señor y ten paz contigo mismo. Pasarás por toda tormenta con seguridad, mientras tu confianza se fije en Dios. No pierdas tu paz interior por nada, aún si todo tu mundo parece venirse abajo. Si te das cuenta que te alejaste de la protección de Dios, conduce tu corazón de vuelta a Él tranquila y simplemente."


"Jesús nos ofrece la gracia para realizar nuestras potencialidades humanas; para volvernos amantes de Dios y del prójimo; para crecer en perfección; y volvernos santos! Por su confianza en la Providencia de Dios y sabiendo que Dios lo dirige todo hacia el bien, la Espiritualidad Salesiana irradia optimismo. Sea en medio de grandes pruebas, sea en grandes alegrías, nuestro corazón puede estar en paz, seguros en la certidumbre de que "el mismo Dios que toma cuidado de nosotros hoy, cuidará de nosotros mañana y siempre." Oblatos.net



Mas de San Fransisco de Sales

Sopla sobre mí, Espíritu Santo,
para que todos mis pensamientos sean santos.
Actúa en mi, Espíritu Santo,

para que también mi trabajo sea santo.
Induce mi corazón, Espíritu Santo,

para que ame solamente a aquello que es santo.
Fortaléceme, Espíritu Santo,

para defender todo lo que es santo.
Guárdame, Espíritu Santo,

para que yo siempre sea santo.

Oracion Final
¡Oh Dios mío, que habéis dispuesto se salven vuestros escogidos por medio de los sufrimientos y de la Cruz! Ayudadme a soportar los míos con el espíritu de paciencia y resignación de que nos ha dejado Vuestro unigénito Hijo Jesucristo tan grandes ejemplos, y haced que en todas nuestras aflicciones, ya del alma, ya del cuerpo, repitamos con fe y sumisión las tiernas palabras que os dirigió él en medio de su dolorosa agonía. Padre mío, no se haga mi voluntad, sino la vuestra!" Amen.


Fuentes: devocionario.com-

martes, 24 de enero de 2012

Dulce Reina de la Paz, tu sonrisa nos consuela, tu mensaje, oh María, el amor de Dios revela...


JMS Señor Jesus, Palabra eterna del Padre, Danos un corazon puro para contemplar el misterio de Tu Encarnacion y el Don de Tu Amor en la Eucaristia.
Haz que, fieles a las promesas de nuestro Bautismo, vivamos con perseverante coherencia nuestra fe; enciende en nosotros el fuego del Amor, que nos hace una sola cosa contigo y con los hermanos; envuelvenos en la luz de Tu Gracia; concedenos la abundancia de Tu Vida inmolada por nosotros. A Ti redentor nuestro, al Padre rico de Bondad y misericordia, y al Espiritu Santo, sello del infinito amor, todo honor y toda gloria. Por los siglos de los siglos... Padre Nuestro... Ave Maria, Gloria al Padre al hijo y al Espiritu Santo...
24 de Enero reina de la Paz

Oracion

¡María, Madre de Dios y Madre nuestra, Reina de la Paz! Tú viniste a nosotros para llevarnos a Dios. Alcánzanos la gracia de no sólo decir: ¡Hágase en mí según Tu voluntad!, sino vivirla tal como Tú lo hiciste. Ponemos en Tus manos nuestras manos, a fin de que puedas conducirnos a Jesús en medio de todas las aflicciones y pesares. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén. Rezar el Credo, 7 Padrenuestros, 7 Avemarías y 7 Glorias...

Bajo Tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios: no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestra necesidad, antes bien, líbranos siempre de todos los peligros, oh Virgen gloriosa y bendita.

Mas Oraciones aqui











domingo, 15 de enero de 2012

Señor todopoderoso te pedimos que todos los cristianos encontremos en Jesús el vínculo de unión y amor, que nos haga más hermanos,

Imagen del sitio www.corazones.org
JMS"El cristiano es un hombre abierto a la paz y su presencia debe dar serenidad y alegría, en donde quiera que esté" . La presencia de Cristo en nuestras vidas es, en toda circunstancia, la fuente de una paz serena e inalterable: Soy yo, no temáis, nos dice.Las enseñanzas del Señor constituyen la buena nueva de la paz."Tened confianza, Yo he vencido al mundo"

Ser dócil es saber descubrir la Voluntad de Dios en nuestra vida diaria.

La vida de oracion nos llevara a conversar continuamente con Dios Uno y Trino, de la mano del Espiritu Santo: debemos luchar por ser piadosos; el alma sin oracion es como un pajaro enjaulado, porque solo ella nos lleva a volar libremente al encuentro del Amor de Dios.
Otra fuerza presente para cambiar el interior del hombre es el Espiritu de Dios. El aceptar o cerrarse a las mociones el espiritu nos citua dentro o fuera de la misma salvacion.
Para poder discernir lo que viene del espiritu son fundamentales las dispocisiones del corazon.

En el credo que rezamos decimos:"Creo en el Espiritu Santo, Señor y Dador de Vida, que procede del Padre y del Hijo, y que con el padre y El Hijo recibe una misma adoracion y gloria y que habló por los profetas. Se dice "Señor", porque librandonos de la esclavitud del pecado se hace dueño de nuestras almas. "Dador de vida", porque asi como el alma da la vida al cuerpo, la gracia da la vida al alma. De esta manera el Espiritu Santo nos da la libertad de los hijos de Dios.
Por eso debemos aprender a tratar con El Espiritu Santo, aprender a encomendarnos a él ya que sin él somos incapaces de hacer siquiera un acto de amor, no podriamos pronunciar una oracion, pues nadie puede confesar que Jesus es el Señor si no es iluminado por el Espiritu Santo.

Para lograr tener esa familiaridad con El Espiritu Santo tenemos que tener docilidad, vida de oracion y union con la Cruz.

Ser docil es saber descubrir la Voluntad de Dios, en la vida cotidiana, en las palabras de quienes nos rodean, especialmente de aquellos que Dios ha puesto a nuestro lado para ayudarnos en nuestro camino y encuentro con Dios.
La vida de oracion nos llevara a converar con Dios, por eso debemos luchar por ser piadosos y no conformarnos con un ratito de oracion, tratar de cada dia aumentar nuestra oracion porque de esa manera y con una total entrega a Dios podemos escuchar y descernir sus palabras.
Debemos saber descubrir la Cruz porque es redentora, en el trato con los demas, en el trabajo, en la enfermedad. Cuando hay trato con el Espiritu Santo, Él nos ayuda a romper con las esclavitudes.

La Paz

La paz del cristiano, tan necesaria para el apostolado y para la convivencia, es orden interior, conocimiento de las propias miserias y virtudes, respeto a los demás y una plena confianza en el Señor, que nunca nos deja. Es consecuencia de la humildad, de la filiación divina y de la lucha contra las propias pasiones, siempre dispuestas al desorden.

Se pierde la paz por el pecado, y por la soberbia y la falta de sinceridad con uno mismo y con Dios. También se pierde la paz por la impaciencia: cuando no se sabe ver la mano de Dios providente en las dificultades y contrariedades.

La confesión sincera de nuestros pecados es uno de los principales medios puestos por Dios para recuperar la paz perdida por el pecado o por la falta de correspondencia a la gracia. “Paz con Dios, efecto de la justificación y alejamiento del pecado; la paz con el prójimo, fruto de la caridad difundida por el Espíritu Santo; y la paz con nosotros mismos, la paz de la conciencia, proveniente de la victoria sobre las pasiones y sobre el mal”.
Recuperar la paz, si la hubiésemos perdido, es una de las mejores muestras de caridad para quienes están a nuestro alrededor. Somos bienaventurados cuando sabemos llevar la paz a quienes están afligidos, cuando servimos como instrumentos de unión en la familia, entre nuestros compañeros de trabajo, con todas las personas en medio de los sucesos de la vida de cada día.
Para poder realizar este cometido importantísimo hemos de ser humildes y afables, pues la soberbia solo ocasiona disensiones.

El hombre que tiene paz en su corazón la sabe comunicar casi sin proponérselo, y en él buscan apoyo y serenidad los demás: es una gran ayuda en el apostolado. Los cristianos hemos de difundir la paz interior de nuestro corazón allí donde nos encontremos.“Cuando el hombre olvida su destino eterno y el horizonte de su vida se limita a la existencia terrena, se contenta con una paz ficticia, con una tranquilidad solo exterior a la que pide la salvaguardia del máximo bienestar material que puede alcanzarse con el mínimo esfuerzo. De este modo construye una paz imperfecta e inestable, pues no está radicada en la dignidad de la persona humana, hecha a imagen y semejanza de Dios y llamada a la filiación divina. Vosotros jamás tenéis que contentaros con estos sucedáneos de paz; sería un grave error, cuyo fruto produciría la más amarga de las desilusiones. : La paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da os la doy yo” (Jn 14, 27).La presencia de Cristo en nuestras vidas es, en toda circunstancia, la fuente de una paz serena e inalterable: Soy yo, no temáis, nos dice.Las enseñanzas del Señor constituyen la buena nueva de la paz.

Santa María, Reina de la paz, nos ayudará a tener paz en nuestros corazones, a recuperarla si la hubiéramos perdido, y a comunicarla a quienes nos rodean. Como ya se acerca la festividad de la Inmaculada, nos esforzaremos por acudir a Ella durante todo el día, teniéndola más presente en nuestro trabajo y ofreciéndole alguna muestra especial de cariño.
Dijo la Virgen Maria:"...A Medjugorje he venido a traer la palabra paz y quiero que el Papa la lleve a todo el mundo. Queridos hijos, la paz no es posible sin la oración. La paz espiritual no se alcanza con métodos humanos; ninguna técnica nos da la paz, ninguna forma de concentración, sino sólo Jesucristo cuando nos encontramos con Él.

Viernes 21 de OCTUBRE de 1983. "Lo más importante es rezar al Espíritu Santo para que descienda sobre vosotros. Cuando uno lo posee, lo tiene todo. Las personas cometen un error al invocar a los santos solamente, cuando piden algo".

OCTUBRE DE 1984. "Lo más importante en la vida espiritual es el pedir el don del Espíritu Santo. Cuando el Espíritu Santo viene, entonces la paz se establece. Cuando esto ocurre, todo cambia alrededor de vosotros".

Oracion del Cardenal Mercier
¡Oh, Espíritu Santo, alma de mi alma, te adoro! Ilumíname, guíame, fortaléceme, consuélame; dime qué debo hacer, dame tus órdenes; te prometo someterme a todo lo que desees de mí y aceptar todo lo que permitas que me suceda; hazme tan solo conocer tu voluntad.


Cada dia comienza diciendo"Ven Espiritu Santo, Ven pòr medio de la poderosa intercesion del Corazon Inmaculado de Maria tu Amadisima Esposa"

Oracion por la union de los cristianos

Padre lleno de bondad, te damos gracias por amarnos tanto hasta darnos a Jesús, tu primogénito; por Él, venimos ante ti a rogarte que en este año Santo nos impulses por medio de tu Espíritu a vivir el valor de la unidad, como verdaderos hijos tuyos. Señor todopoderoso te pedimos que todos los cristianos encontremos en Jesús el vínculo de unión y amor, que nos haga más hermanos, olvidando las diferencias y así reine la paz y el perdón en toda la humanidad. Que todos seamos uno, como Tú y Cristo son uno. Amén.


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martes, 3 de enero de 2012

Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía. Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía.


JMS "..Porque él librara al necesitado que suplica, al humilde que no tiene defensor; tendrá compasión del abandonado, y salvará la vida de los necesitados.Que te adoren, Señor, todos los pueblos."

Señor, que has comenzado de modo admirable la obra de redención de la humanidad con el nacimiento de tu Hijo; concédenos, te rogamos, una fe tan sólida que, guiados por el mismo Jesucristo, podamos alcanzar los premios eternos que nos has prometido.Por nuestro Señor Jesucristo...Amén.

La Sagrada Familia se presentó en el Templo confundida, como una más. María y José ofrecieron el Niño a Dios y lo rescataron, recibiéndolo de nuevo. La Virgen cumplió con los ritos de la purificación. Cuando llegaron a la puerta del Templo se presentó ante ellos un anciano llamado Simeón, tomó al Niño en sus brazos, y bendijo a Dios diciendo: Ahora, Señor, puedes sacar en paz de este mundo a tu siervo, según tu palabra: porque mis ojos han visto a tu Salvador.

Aquel encuentro con Jesús ha sido lo verdaderamente importante en su vida; ha vivido para este instante. Nosotros hemos tenido con Jesús muchos encuentros en la Sagrada Comunión. Encuentros más íntimos y más profundos que los de Simeón. Después de cada Comunión, llenos de fe, de esperanza y de amor, también podemos decir: mis ojos han visto al Salvador.

En la vida corriente, el llamar a una persona por su nombre indica familiaridad. “Suele suponer un paso decisivo en una amistad, el que dos personas empiecen, sin esfuerzo, a llamarse mutuamente por sus nombres de pila. Y cuando nos enamoramos, y todas nuestras experiencias se hacen más agudas y las cosas pequeñas significan tanto para nosotros, hay un nombre propio cuando lo vemos escrito en la página de un libro o cuando lo oímos en una conversación; su simple encuentro nos estremece. Este sentido de amor personal fue el que personas como San Bernardo dieron al nombre de Jesús”. También para nosotros el Señor lo es todo, y por eso le tratamos con toda confianza.

“Pierde el miedo a llamar al Señor por su nombre –Jesús– y a decirle que le quieres”.San Josemaría Escrivá

A un amigo le llamamos por su nombre. ¿Cómo no vamos a llamar a nuestro mejor Amigo por el suyo? Él se llama JESÚS, así lo había llamado el ángel antes de que fuera concebido en el seno materno. Dios mismo fijó su nombre por medio del Ángel. Con el nombre queda señalada su misión: Jesús significa Salvador. Con Él nos llega la salvación, la seguridad y la verdadera paz: Es el nombre superior a todo nombre, a fin de que al nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en el infierno.

El nombre era de gran importancia entre los judíos. Cuando a alguien se le imponía un nombre se quería expresar lo que había de ser en el futuro. Si no se conocía el nombre de una persona, no se conocía a esta en absoluto. Tachar un nombre era suprimir una vida, y cambiarlo suponía alterar el destino de la persona. El nombre expresaba la realidad profunda de su ser. Entre todos los nombres, el de Dios era el nombre por excelencia.

En el pueblo judío, el nombre se imponía en la circuncisión, rito instituido por Dios para señalar como con una marca y contraseña a quienes pertenecían al pueblo elegido. Era la señal de la Alianza que Dios hizo con Abraham y su descendencia y prescribió que se realizase al octavo día del nacimiento. El incircunciso quedaba excluido del pacto y, por tanto, del pueblo de Dios.

En cumplimiento de este precepto, Jesús fue circuncidado al octavo día9, como decía la Ley. María y José cumplieron lo que estaba legislado. “Cristo se sometió a la circuncisión en el tiempo en que estaba vigente" Santo Tomás.
Y así su obra se nos ofrece como ejemplo a imitar, para que observemos las cosas que en nuestro tiempo están preceptuadas” y no busquemos situaciones de excepción o privilegio cuando no hay razón para ello. Terminada la circuncisión de Jesús, sus padres, María y José, repetirían por vez primera el nombre de Jesús, llenos de una inmensa piedad y cariño.

"...en verdad os digo que cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo concederá".
En el nombre de Jesús se perdonan los pecados y las almas son purificadas y santificadas.
Anunciar este nombre constituye la esencia de todo apostolado, pues Él “es el fin de la historia humana, punto de convergencia hacia el cual tienden los deseos de la historia y de la civilización, centro de la humanidad, gozo del corazón humano y plenitud total de sus aspiraciones”.
En Jesús encuentran los hombres aquello que más necesitan y de lo que están sedientos: salvación, paz, alegría, perdón de sus pecados, libertad, comprensión, amistad. “¡Oh Jesús..., cómo te compadeces de los que te invocan! ¡Qué bueno eres con quienes te buscan!
¡Qué no serás para quienes te encuentran!...

Invocando el Santísimo Nombre de Jesús desaparecerán muchos obstáculos y sanaremos de tantas enfermedades del alma que a menudo nos aquejan.
“Que tu nombre, oh Jesús, esté siempre en el fondo de mi corazón y al alcance de mis manos, a fin de que todos mis afectos y todas mis acciones vayan dirigidas a ti En tu nombre, ¡oh Jesús!, tengo remedio para corregirme de mis malas acciones y para perfeccionar las defectuosas; también, una medicina con que preservar de la corrupción mis afectos o sanarlos, si ya estuvieran corrompidos
".

Otras veces, mirando al Señor, Dios hecho Niño por amor nuestro, le diremos llenos de confianza:. "Señor, Jesús, en ti confiamos, en ti confío.!"
Junto al nombre de Jesús hemos de tener en nuestros labios los de María y de José: los nombres que más veces debió pronunciar el mismo Señor.


Hoy Rezamos en honor a Jesus en el dia de Su Santisimo Nombre le ofrecemos un ratito de oracion, cierra los ojos un momento y piensa en lo que puedes ofrecer con el corazon sincero.
Luego reza esta oracion de Santa Teresita y ofrecete a Jesus, rezaremos por ti.

Oracion para alcanzar la humildad
Jesús, cuando eras peregrino en nuestra tierra, Tú nos dijiste: Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y vuestra alma encontrará descanso. Mi alma encuentra en Ti su descanso al ver cómo te rebajas hasta lavar los pies a tus apóstoles. Entonces me acuerdo de aquellas palabras que pronunciaste para enseñarme a practicar la humildad: Os he dada ejemplo para que lo que he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis.
El discípulo no es más que su maestro... Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica. Yo comprendo, Señor, estas palabras salidas de tu corazón manso y humilde, y quiero practicarlas con la ayuda de tu gracia. Te ruego, divino Jesús, que me envíes una humillación cada vez que yo intente colocarme por encima de las demás.
Yo sé bien Dios mío, que al alma orgullosa tú la humillas y que a la que se humilla le concedes una eternidad gloriosa; por eso, quiero ponerme en el último lugar y compartir tus humillaciones, para tener parte contigo en el reino de los cielos. Pero Tú, Señor, conoces mi debilidad.
Cada mañana hago el propósito de practicar la humildad, y por la noche reconozco que he vuelto a cometer muchas faltas de orgullo.
Al ver esto, me tienta el desaliento, pero sé que el desaliento es también una forma de orgullo. Por eso, quiero, Dios mío, fundar mi esperanza sólo en Ti. Para alcanzar esta gracia de tu infinita misericordia, te repetiré muchas veces: ¡Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo!
. Amén

Fuentes: Santo Tomás, Suma Teológica,San Josemaría Escrivá, Camino, n. 303. San Bernardo, Sermones sobre los cantares.
Oracion: Oraciones y Devociones.org