domingo, 27 de marzo de 2011

La esperanza no defrauda, porque Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que se nos ha dado.

Imagen extraida del sitio Gloria tv :de Sabiduria de Dios.com
JMS "Si queréis recibir la vida del Espíritu Santo, conservad la caridad, amad la verdad y desead la unidad para llegar a la eternidad". San Agustin
..Oremos Juntos para que el Señor infunda en todos nosotros el deseo de una verdadera conversión, a fin de que nos preparemos a celebrar debidamente el sacramento pascual de la penitencia, roguemos al Señor. Te lo pedimos Padre, escúchanos. Señor Dios nuestro, fuente de todo bien, que nunca dejas de ofrecernos el agua viva de la gracia que brota de la roca, que es Cristo, el Salvador; escucha nuestras oraciones y concédenos el don del Espíritu, para que manifestemos con valentía nuestra fe y anunciemos con gozo a nuestros hermanos las maravillas de tu amor.Por Jesucristo, nuestro Señor.
www.iesvs.org

Meditemos con La Palabra
Hermanos:
Ya que hemos sido justificados por la fe, estamos en paz con Dios, por mediación de nuestro Señor Jesucristo. Por Él hemos obtenido con la fe la entrada al mundo de la gracia en que nos encontramos; y podemos gloriarnos de tener la esperanza de participar en la gloria de Dios.
La esperanza no defrauda, porque Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que se nos ha dado.
En efecto, cuando todavía no teníamos fuerzas para salir del pecado, Cristo murió por los pecadores en el tiempo señalado.
Difícilmente habrá quién quiera morir por un justo; aunque puede haber alguno dispuesto a morir por una persona sumamente buena.
Y la prueba de que Dios nos ama está en que Cristo murió por nosotros, cuando aún éramos pecadores. Palabra de Dios.

carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 1-2.5-8

Oremos con el salmo 102

Bendice, alma mía, al Señor

Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios. Él perdona todas tus culpas y cura todas tus dolencias; rescata tu vida del sepulcro, te corona de amor y de ternura; él colma tu vida de bienes, y tu juventud se renueva como el águila. El Señor hace obras de justicia y otorga el derecho a los oprimidos; él mostró sus caminos a Moisés y sus proezas al pueblo de Israel. La condescendencia divina hacia la debilidad humana El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; no acusa de manera inapelable ni guarda rencor eternamente; no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas. Cuanto se alza el cielo sobre la tierra, así de inmenso es su amor por los que lo temen; cuanto dista el oriente del occidente, así aparta de nosotros nuestros pecados. Como un padre cariñoso con sus hijos, así es cariñoso el Señor con sus fieles; él conoce de qué estamos hechos, sabe muy bien que no somos más que polvo. Los días del hombre son como la hierba: él florece como las flores del campo; las roza el viento, y ya no existen más, ni el sitio donde estaban las verá otra vez. Pero el amor del Señor permanece para siempre, y su justicia llega hasta los hijos y los nietos de los que lo temen y observan su alianza, de los que recuerdan sus preceptos y los cumplen. Invitación universal a bendecir al Señor El Señor puso su trono en el cielo, y su realeza gobierna el universo. ¡Bendigan al Señor, todos sus ángeles, los fuertes guerreros que cumplen sus órdenes apenas oyen la voz de su palabra! ¡Bendigan al Señor, todos sus ejércitos, sus servidores, los que cumplen su voluntad! ¡Bendíganlo todas sus obras, en todos los lugares donde ejerce su dominio! ¡Bendice al Señor, alma mía!

Reflexiones Convertios dice El Señor, porque esta cerca el Reino de los Cielos

Os invoco Dios mio, misericordia mia, que me creasteis, y cuando yo os tenia olvidado, no me olvidasteis. Os Invoco para que vengais a mi alma a la cual preparais para que os reciba con el deseo que le inspirais. No desampareis al que hoy os invoca, pues que antes que os invocara me prevenisteis y frecuentemente insististeis con muchas maneras de voces, para que de lejos os oyese y me convirtiese y os llamase a Vos que me llamabas... San Agustin
Oración de Cuaresma Padre nuestro, que estás en el Cielo, durante esta época de arrepentimiento, ten misericordia de nosotros. Con nuestra oración, nuestro ayuno y nuestras buenas obras, transforma nuestro egoísmo en generosidad. Abre nuestros corazones a tu Palabra, sana nuestras heridas del pecado, ayúdanos a hacer el bien en este mundo. Que transformemos la obscuridad y el dolor en vida y alegría. Concédenos estas cosas por Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Oremos por la Paz
Dios de la Paz, Tu Eres la Paz Misma, por eso el hombre no te comprende, haz que los que conviven como hermanos perseveren en el bien y los que estan enfrentados recuperen la paz. Dios y Señor, Creador del mundo, bajo cuyo gobierno se desarrolla la marcha de la historia; atiende nuestras súplicas y concede la paz a nuestros tiempos, para que nos gozemos incesantemente en la alabanza de Tus Misericordias. Por Nuestro Señor Jesucristo. Amen

El Señor nos invita a convertirnos a Él. Debemos llegar hasta el fondo de nosotros mismos, pues se trata de morir a todo lo que es muerte para resucitar a una vida nueva en el Señor. Confiemos en la misericordia de Dios. Escuhemos lo que Él mismo nos dice en la Escritura: «Y os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo, quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne»
Fuente:Rosario de Cuaresma

Si puedes Reza el Via Crucis


domingo, 20 de marzo de 2011

La caridad de Cristo nos urge a trabajar con toda el alma, porque cada día el mundo entero sea más profundamente de Cristo."


JMS Orar es conformar nuestros quereres con el Querer Divino, tal como El se manifiesta en Sus Obras".. La oración es el aliento y reposo del espíritu. El apóstol ha de tener la fortaleza y paz de Dios porque es su enviado. Y sin embargo en la vida real con cuanta facilidad los ministros de Dios se hacen terrenos... Para hallar esa paz necesita el apóstol la oración, pero no una oración formulista; sino una oración continuada en largas horas de oración y quietud y hecha en unión de espíritu con Dios.
San Alberto Hurtado sj
"Un cristiano sin una preocupación intensa de amar, es como un agricultor despreocupado de la tierra, un marinero desinteresado del mar, un músico que no se cuida de la armonía. ¡Si el cristianismo es la religión del amor! Ya lo había dicho Cristo Nuestro Señor: El primer mandamiento de la ley es amarás al Señor tu Dios, con todo tú corazón, con toda tú mente, con todas tus fuerzas; y añade inmediatamente: y el segundo es semejante al primero, es amarás a tu prójimo como a ti mismo, por amor a Dios.
La buena nueva, es, pues, la unión de la humanidad entera con Cristo. Luego, no amar a los que pertenecen o pueden pertenecer a Cristo por la gracia es no aceptar y no amar al propio Jesucristo. Cristo se ha hecho nuestro prójimo, o mejor nuestro prójimo es Cristo que se presenta bajo tal o cual forma, paciente en los enfermos, necesitado en los menesterosos, prisionero en los encarcelados, triste en los que lloran. Si no lo vemos es porque nuestra fe es tibia.
Pero separar el prójimo de Cristo es separar la luz de la luz. El que ama a Cristo está obligado a amar al prójimo con todo su corazón, con toda su mente, con todas sus fuerzas. En Cristo todos somos uno. En Él no debe haber ni pobres ni ricos, ni judíos ni gentiles. Nuestro grito es hombres todos de la tierra, ingleses y alemanes, italianos, norteamericanos, judíos, japoneses, chilenos y peruanos reconozcamos que somos uno en Cristo y que nos debemos no el odio, sino que el amor que el propio cuerpo tiene a sí mismo. Qué se acaben en la familia cristiana los odios, prejuicios y luchas, y que suceda un inmenso amor fundado en la gran virtud de la justicia, de la justicia primero, de la justicia enseguida, luego aún de la justicia, y superadas las asperezas del derecho por una inmensa efusión de caridad.
No busquen la propia comodidad sino la justicia y el amor, nuestra sincera ambición debe ser constituir una gran familia; que la tierra y los bienes sirvan eficazmente a las necesidades de la colectividad, al bien común de los hermanos hijos de un mismo Padre, Dios, y de una misma Madre la Iglesia. Los egoísmos superados por la caridad. Y no sólo el no hacerse daño, sino el amor lleno de respeto, de cortesía, de delicadeza que hace bella la vida; el vínculo de la amistad, lo que no puede decirse más: la fraternidad con todas las delicadezas de hermanos.
Los que militan en bandos distintos, los que piensan diferente en los problemas humanos que, como hermanos se respeten. El católico no ve enemigos irreconciliables en los que piensan distinto de él, menos aún si son también cristianos ve hermanos, que en lo contingente, en lo opinable piensa diferentemente y recuerda la gran máxima de San Agustín: en lo esencial la unidad, en lo dudoso, la libertad y por encima de todo: la caridad, la caridad de Cristo que sabe respetar, sabe deponer prejuicios, sabe ceder de lo propio cuando lo pide el bien común, o lo solicita la Iglesia.
Este es el cristianismo auténtico que nos enseño Jesús, el gran Buen Samaritano que tomó en su cuerpo y en su alma los dolores del mundo enfermo y no dejó dolor sin aliviar, menos los propios. Para todos los demás tuvo palabras de amor y realidades. Pero esta comprensión ¿se habrá borrado del alma de los cristianos? ¿Por qué se nos hecha en cara que no practicamos la doctrina del Maestro, que tenemos magníficas encíclicas pero no las realizamos? Sin poder sino rozar este tema me atrevería a decir lo siguiente: porque el cristianismo de muchos de nosotros es superficial. Estamos en el siglo de los recodos, no de sabiduría, ni de bondad, sino de ligereza y superficialidad. Esta superficialidad ataca la formación cristiana seria y profunda sin la cual no hay abnegación. ¿Cómo va a sacrificarse alguien si no ve él por qué de su sacrificio? Si queremos pues, un cristianismo de caridad, el único cristianismo auténtico, más formación, más formación seria se impone. Los cristianos de este siglo no son menos buenos que los de otros siglos, Cuando hay fe, el gesto cristiano es el gesto amplio que comienza por mirar la justicia, toda la justicia, y todavía la supera una inmensa caridad.
En el fondo de cada uno de nosotros hay un inmenso egoísmo y lo único que nos puede dar certeza y alegría para superarlo es nuestra fe. Todo lo que debilita la fe, debilita a la Patria. Con humilde entereza, con inmenso reconocimiento a Cristo que depositó en nuestras almas el tesoro de verdad, pero con decisión inquebrantable hemos de ocupar el puesto que Dios y la Patria nos señalan. No hacerlo sería crimen contra Dios . Y como cada momento tiene su característica ideológica es sumamente consolador recordar lo específico de nuestro tiempo: el despertar más vivo de nuestra conciencia social, las aplicaciones de nuestra fe a los problemas del momento. La caridad de Cristo nos urge a trabajar con toda el alma, porque cada día el mundo entero sea más profundamente de Cristo."
San Alberto Hurtado S.J.
Encontraras mas escritos de San Alberto Hurtado Aqui
Santuario del Padre Alberto Hurtado

Su Vida

lunes, 7 de marzo de 2011

Aleluya, Felices los que retienen la palabra de Dios con un corazon bien dispuesto y dan fruto gracias a su constancia. Aleluya.


JMS "El Señor da libertad para elegir, os hace ver el bien y os hace ver el mal, hace ver la luz y tambien las tinieblasDice Jesus: El que esta sano de corazon, que se mantenga sano, que no se contamine. El que camine segun mis pasos heredará Vida Eterna y el que conserva mis mandamientos me tendrá por compañia el resto de sus días":Maria del Rosario de San Nicolas; mensaje dado el 3-2-1984.
Tengo los ojos puestos en el Señor,porque él me libra de todo peligro. Mírame, Dios mío, y ten piedad de mí,que estoy solo y afligido.
La Imagen se tomo prestada del sitio Liturgia.org
"Ustedes son los que han perseverado conmigo en mis pruebas, y yo les preparo un Reino, dice el Señor, para que en él coman y beban en mi casa."

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 31-39
Hermanos: Si Dios está a nuestro favor, ¿quién estará en contra nuestra? El que no nos escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no va a estar dispuesto a dárnoslo todo, junto con su Hijo? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Si Dios mismo es quien los perdona, ¿quién será el que los condene? ¿Acaso Jesucristo, que murió, resucitó y está a la derecha de Dios para interceder por nosotros?
¿Qué cosa podrá apartarnos del amor con que nos ama Cristo? ¿Las tribulaciones? ¿Las angustias? ¿La persecución? ¿El hambre? ¿La desnudez? ¿El peligro? ¿La espada?
Como dice la Escritura: "Por tu causa estamos expuestos a la muerte todo el día, nos tratan como ovejas llevadas al matadero".
Ciertamente de todo esto salimos más que victoriosos, gracias a aquel que nos ha amado; pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni el presente ni el futuro, ni los poderes de este mundo, ni lo alto ni lo bajo, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor que nos ha manifestado Dios en Cristo Jesús.
Palabra de Dios.


Evangelio según san Mateo 10, 34-39
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles:
"No piensen que he venido a traer la paz a la tierra; no he venido a traer la paz, sino la guerra. He venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; y los enemigos de cada uno serán los de su propia familia.
El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.
El que salve su vida, la perderá y el que la pierda por mí, la salvará".
Palabra del Señor.
Meditacion
Salmo
Te cantare, Señor, en presencia de los Angeles
Te doy gracias , Señor de todo corazon, porque has oido las palabras de mi boca. Te cantaré en presencia de los Angeles y me postraré ante Tu Santo Templo
Dare gracias a Tu Nombre por Tu Amor y Tu Fidelidad. Me respondiste cada vez que te invoqué y aumentaste la fuerza de mi alma.
Que los reyes de la tierra te Bendigan al oir las palabras de Tu Boca, y canten los designios Del Señor, porque la Gloria del Señor es Grande.
Tu derecha me salva. El Señor lo hará todo por mi. Tu Amor es Eterno, Señor¡No abandones la obra de Tus Manos!
Te cantare, Señor, en presencia de los Angeles. Salmo 137

La Palabra nos anima a seguir; Confiemos..
Lectura de la segunda carta del apostol San Pablo a los cristianos de Corinto
Hermanos: Alégrense, trabajen para alcanzar la perfeccion, animense unos a otros, vivan en armonía y en paz. Y entonces el Dios del amor y de la Paz permanecerá con ustedes. Saludense mutuamente con el beso santo. Todos los hermanos les envian saludos. La Gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la Comunion del Espiritu Santo permanezcan con todos ustedes.
es Palabra de Dios.
A ti, eternamente, gloria y honor.
Bendito seas, Señor, Dios .
Te doy Gracias, Padre por Tu inmenso Amor; porque entregaste a Tu propio Hijo para darnos vida. Concedeme que El con el poder del Espiritu Santo, ilumine todo mi ser y toda mi existencia para conducirla a Ti. Amén.
Bendito sea Dios Padre, y el Hijo Unico de Dios, y el Espiritu Santo, porque el Fue Misericordioso con nosotros. Aleluya.
Oremos Juntos
Dios Padre, que al enviar al mundo al Verbo de la Verdad y el Espiritu Santificados revelaste a los hombres tu admirable misterio, concedenos que, profesando la verdadera fe, reconozcamos la gloria de la eterna Trinidad y adoremos la grandeza majestuosa de la Unidad. Por Nuestro Señor Jesucristo, Tu Hijo. Amén.

Si quieres saber todo acerca del tiempo de cuaresma visita Liturgia.org

domingo, 27 de febrero de 2011

Que el Señor te bendiga y te guarde, te muestre su rostro, tenga misericordia de ti, te mire benignamente, te conceda la paz ...


JMS Señor que no sea yo causa de tropiezo para los demas sino una mano amiga que alivia y levanta, Señor que yo sepa asumir una actitud de fe, amor y esperanza frente a mi dolor y al sufrimiento de los demas..

Lectura de la carta del apostol San Pablo a los cristianos de Efeso Ef.4,1-7; 11-13
Yo el prisionero de Cristo, les exhorto, pues, a que se muestren dignos de la vocacion que han recibido
Sean humildes y amables, sean comprensivos y soportense unos a otros con amor. Mantengan entre ustedes lazos de paz y permanezcan unidos en un mismo espiritu.
Un solo cuerpo y un mismo espiritu, pues ustedes han sido llamados a una misma vocacion y una misma esperanza.
Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que esta por encima de todos, que actua por todos y esta en todos.
Cada uno de nosotros ha recibido su talento y Cristo es Quien fijo la medida de sus dones para cada uno. Pues se dijo, subio a las alturas, llevó cautivos , y dió Sus Dones a los hombres.
Y donde estan sus dones?, Unos son apostoles, otros profetas, otros evangelistas, otros pastores y maestros. Asi preoarará a los suyos para las obras del ministerio en vista de la construccion del Cuerpo de Cristo hasta que todos alcancemos la unidad en la fe y el conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser el Hombre Perfecto, con esa madurez que no es menos que la plenitud de Cristo.

Oracion

Señor, aquí estoy.
Soy tu servidor
y Tú eres mi Rey. Sin Ti, nada puedo.
Por eso te pido
que todo lo hagas Tú,
en mi lugar. Y a mi, hazme simplemente
un buen instrumento de Tu Amor
para que pueda cumplir así
Tu Voluntad.
Amen.
Fuente. Reina del Cielo

La Santa Misa - Visiones reveladas a Catalina Rivas

miércoles, 23 de febrero de 2011

Seamos fieles en las cosas pequeñas, porque ahí estará nuestra fortaleza.


JMS "Dios no pretende de mi que tenga éxito. Sólo me exige que le sea fiel." Madre Teresa de Calcuta
"Beata Teresa de Calcuta, deseando ardientemente amar a Jesús como nunca antes había sido amado, te entregaste completamente a Él, sin negarle nada. En unión con el Corazón Inmaculado de María, aceptaste la llamada de Jesús para saciar su infinita sed de amor y de almas y así ser portadora de su amor por los más pobres entre los pobres.
.."
Aprendemos a amar de la mano de La Madre Teresa de Calcuta:
"Nuestro examen de conciencia es el espejo en el que vemos nuestros logros y nuestras dificultades. Por eso debemos afrontarlo con sinceridad y amor. No perdamos el tiempo mirando nuestras propias miserias; elevémonos en la luz de Dios y busquemos la manera de hacer las cosas cada vez mejor. Conocerse a sí mismo es muy importante para el amor, porque conocer a Dios trae el amor, y conocernos a nosotros mismos, la humildad. Por eso los santos pueden decir que se sienten grandes criminales, porque vieron a Dios y se vieron a sí mismos, y notaron la terrible diferencia. Las críticas no son otra cosa que orgullo disimulado. Un alma sincera para consigo misma nunca se rebajará a la crítica. La crítica es el cáncer del corazón. "
LA FAMILIA


Prometamos convertir nuestra comunidad en un nuevo Belén, en otro Nazaret. Amémonos mutuamente como amamos a Jesús. En el hogar de Nazaret se respiraba amor, unidad, oración, sacrificio y trabajo infatigable; pero, sobre todo, una profunda comprensión, mutua estima y permanente solicitud de todos por todos.
En todo el mundo se comprueba una angustia terrible, un espantoso hambre de amor. Llevemos, por tanto, a nuestras familias la oración, llevémosla a nuestros niños, enseñémosles a rezar. Pues un niño que ora, es un niño feliz. Familia que reza es una familia unida.
Hemos de procurar ser santos no porque queramos sentirnos santos, sino porque Cristo debe poder vivir plenamente Su vida en nosotros
. A todos los jóvenes les digo: Ustedes son el futuro de la vida familiar; son el futuro de la alegría de amar. Mantengan la pureza, mantengan ese corazón, ese amor, virgen y puro, para que el día en que se casen puedan entregarse el uno al otro, algo realmente bello: la alegría de un amor puro. .
LA ALEGRÍA


El que tiene a Dios en su corazón, desborda de alegría. La tristeza, el abatimiento, conducen a la pereza, al desgano. Nuestra alegría es el mejor modo de predicar el cristianismo. Al ver la felicidad en nuestros ojos, tomarán conciencia de su condición de hijos de Dios. Pero para eso debemos estar convencidos de eso. Superemos siempre el desaliento... nada de esto tiene sentido si hemos comprendido la ternura del amor de Dios. La alegría del Señor es nuestra fuerza. Todos nosotros, si tenemos a Jesús dentro nuestro, debemos llevar la alegría como novedad al mundo. La alegría es oración, la señal de nuestra generosidad, de nuestro desprendimiento y de nuestra unión interior con Dios.EL AMOR El amor, para que sea auténtico, debe costarnos. Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal. Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite. Hay una cosa muy bonita: compartir la alegría de amar. Amarnos los unos a los otros. Amar hasta el dolor.

Con La Madre Teresa aprendemos a Orar con humildad desde el corazon, meditemos estas palabras de ella, reflecciones de un alma sencilla que supo amar a todos, sufrio por todos, por los pobres dio su vida, y se animó a predicar la paz, se convirtio en un ejemplo de amor, alguien dijo alguna vez, siempre en algun lado existe un pequeño calcuta, habra entonces una Madre teresa allí?
Oremos Juntos:
POR LA FAMILIA
Padre Celestial, nos has dado un modelo de vida en la Sagrada Familia de Nazaret.
Ayúdanos, Padre amado, a hacer de nuestra familia otro Nazaret, donde reine amor, la paz y la alegría.
Que sea profundamente contemplativa, intensamente eucarística y vibrante con alegría.
Ayúdanos a permanecer unidos por la oración en familia en los momentos de gozo y de dolor.
Enséñanos a ver a Jesucristo en los miembros de nuestra familia especialmente en los momentos de angustia.
Haz que el corazón de Jesús Eucaristía haga nuestros corazones mansos y humildes como el suyo y ayúdanos a sobrellevar las obligaciones familiares de una manera santa.
Haz que nos amemos más y más unos a otros cada día como Dios nos ama a cada uno de nosotros y a perdonarnos mutuamente nuestras faltas como Tú perdonas nuestros pecados.
Ayúdanos, oh Padre amado, a recibir todo lo que nos das y a dar todo lo que quieres recibir con una gran sonrisa.
Inmaculado Corazón de María, causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.
Santos Angeles de la Guarda permaneced a nuestro lado, guiadnos y protegednos. Amén
Madre Teresa

Una sonrisa
Una Sonrisa en los labios alegra nuestro corazón,
conserva nuestro buen humor, guarda nuestra alma en paz,
vigoriza la salud, embellece nuestro rostro e inspira buenas obras.

Sonriamos a los rostros tristes, tímidos, enfermos, conocidos, familiares y amigos.

Sonriámosle a Dios con la aceptación de todo lo que El nos envié y
tendremos el merito de poseer la mirada radiante de su rostro
con su amor por toda la eternidad.
Las palabras de Cristo son muy claras, pero debemos entenderlas como una
realidad viviente, tal como El las propuso.
Cuando El habla de hambre, no habla solamente del hambre de pan,
sino hambre de amor, hambre de ser comprendido, de ser querido.
El experimentó lo que es ser rechazado porque vino entre los suyos y los suyos no lo quisieron.Y El conoció lo que es estar solo, abandonado, y no tener a nadie suyo.

"Esta hambre de hoy, que esta rompiendo vidas en todo el mundo destruyendo
hogares y naciones, habla de no tener hogar, no solamente un cuarto con
techo, pero el anhelo de ser aceptado, de ser tratado con compasión, y que
alguien abra nuestro corazón para recibir al que se sienta abandonado."

Si quieres leer mas pensamientos de La Madre Teresa de Calcuta Haz Click Aqui

Oraciones a La Madre Teresa de Calcuta Beata

Imagen del sitio Santa Maria La Mayor

domingo, 20 de febrero de 2011

Concédenos, Señor, ser dóciles a las inspiraciones de tu Espíritu para que realicemos siempre en nuestra vida tu santa voluntad.


JMS La fe es un don divino; sólo Dios la puede infundir más y más en el alma.

Es él quien abre el corazón del creyente para que reciba la luz sobrenatural, y por eso debemos implorarla; pero a la vez son necesarias unas disposiciones internas de humildad, de limpieza, de apertura..., de amor que se abre paso cada vez con más seguridad. Nosotros acudimos a la compasión y misericordia divinas: ¡Señor, ayúdanos, ten compasión de nosotros!.
La humildad, la limpieza de alma y apertura de corazón hacia la verdad nos dan la capacidad de recibir esos dones que Jesús nunca niega. Si la semilla de la gracia no prosperó se debió exclusivamente a que no encontró la tierra preparada. Señor, ¡auméntame la fe!, le pedimos en la intimidad de nuestra oración. ¡No permitas que jamás vacile mi confianza en Ti!

Encuentra.com Recibe el Evangelio meditado todos los dias
«Todo cuanto pidiereis a mi Padre, en nombre mío, es decir, poniéndome por intercesor, os lo concederá» (Jn 16,23). Asimismo, San Pablo nos exhorta a elevar en todo tiempo continuas oraciones y súplicas poniendo por intercesor al Espíritu Santo (Ef 6,18).

La Oracion en Cristo

Oremos
Cuando llega la dificultad y las pruebas, en los momentos de angustia, de duda o enfermedad, es bueno decir al Señor que seguimos creyendo en El.

Señor, Tu siempre me has dado
La fuerza necesaria,
y, aunque débil,
Creo en Ti.

Señor, Tu siempre me has dado
La paz de cada día,
y, aunque angustiado,
Creo en Ti.

Señor, Tu siempre me has guardado
En la prueba,
Y, aunque estoy en ella,
Creo en Ti.

Señor, Tu siempre has alumbrado
Mis tinieblas,
Y, aunque no tengo luz,
Creo en Ti.

Reza esta oracion del Padre Abraham de Avellaneda de Buenos Aires.
Si quieres visita su parroquia Aqui


lunes, 14 de febrero de 2011

Eleva tu pensamiento: Dios te ve. Levanta tu corazón: Dios te ama. Ponte bajo el influjo de su mirada amorosa.


JMS El hombre ama a Dios ante todo alabándole, adorándole y sirviéndole. En esta línea debo ordenar mi existencia. Pero el amor es más que esto. Por su propia naturaleza, el amor busca unión. Dios nos creó para ser sus hijos adoptivos en Jesucristo y por Jesucristo. San Ignacio de Loyola
Espíritu Santo, Autor de toda luz: ilumina mi inteligencia, para que conozca la verdad y mueve mi voluntad, para cumplirla. Amén.
El amor de Dios es la fuente del entusiasmo de Ignacio por la salvación de las almas, por las que emprendió tantas y tan grandes cosas y a las que consagró sus vigilias, oraciones, lágrimas y trabajos. Se hizo todo a todos para ganarlos a todos y al prójimo le dio por su lado a fin de atraerlo al suyo. Recibía con extraordinaria bondad a los pecadores sinceramente arrepentidos; con frecuencia se imponía una parte de la penitencia que hubiese debido darles y los exhortaba a ofrecerse en perfecto holocausto a Dios, diciéndoles que es imposible imaginar los tesoros de gracia que Dios reserva a quienes se le entregan de todo corazón.
El santo proponía a los pecadores esta oración, que él solía repetir: "Tomad, Señor y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad. Vos me lo disteis; a vos Señor, lo torno. Disponed a toda vuestra voluntad y dadme amor y gracia, que esto me basta, sin que os pida otra cosa".

Los jesuitas fundados por San Ignacio llegaron a ser los más sabios adversarios de los protestantes y combatieron y detuvieron en todas partes al protestantismo. Les recomendaba que tuvieran mansedumbre y gran respeto hacia el adversario pero que se presentaran muy instruidos para combatirlos. El deseaba que el apóstol católico fuera muy instruido.
El libro más famoso de San Ignacio se titula: "Ejercicios Espirituales" y es lo mejor que se ha escrito acerca de como hacer bien los santos ejercicios.
En todo el mundo es leído y practicado este maravilloso libro. Duró 15 años escribiéndolo. Su lema era: "Todo para mayor gloria de Dios". Y a ello dirigía todas sus acciones, palabras y pensamientos: A que Dios fuera más conocido, más amado y mejor obedecido. En los 15 años que San Ignacio dirigió a la Compañía de Jesús, esta pasó de siete socios a más de mil.
A todos y cada uno trataba de formarlos muy bien espiritualmente. Como casi cada año se enfermaba y después volvía a obtener la curación, cuando le vino la última enfermedad nadie se imaginó que se iba a morir, y murió subitamente el 31 de julio de 1556 a la edad de 65 años.


Oracion compuesta por San Ignacio

Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. ¡Oh, buen Jesús!, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti. Para que con tus santos te alabe. Por los siglos de los siglos. Amén.
San Ignacio en el libro de los ejercicios espirituales procura que el hombre se esfuerce en ordenar su propia vida según el proyecto de Dios. Para lo cual es indispensable librarse de toda “afección desordenada”, es decir, de todos aquellos amores que no están ordenados a Dios como fin. Ya que es muy difícil conocer y hacer la voluntad de Dios si uno no está dispuesto a renunciar a la suya en todo aquello que ésta tenga de malo o desordenado. Este conocer y querer cumplir la voluntad de Dios, llevará al ejercitante a planificar su vida y a tomar decisiones importantes de acuerdo al beneplácito divino. Por este motivo es que no pocos haciendo Ejercicios Espirituales, llegan a conocer y a seguir la Voluntad de Dios respecto de su vocación. De aquí que, si bien el discernimiento de la vocación no es el fin principal de los Ejercicios, sin embargo son un método, me atrevo a decir casi infalible, de discerniendo vocacional para quien busque a Dios con rectitud de corazón. Confirme y perfeccione nuestras palabras sobre el fin y el método del los Ejercicios, lo referido por el Santo Padre hace algunos años atrás: “… ya que los Ejercicios son un conjunto de meditaciones y oraciones en atmósfera de recogimiento y de silencio, y sobre todo un particular impulso interior -suscitado por el Espíritu Santo- para abrir amplios espacios en el alma a la acción de la gracia. El cristiano con el fuerte dinamismo de los Ejercicios es ayudado a entrar en el ámbito de los pensamientos de Dios, de sus designios para confiarse a El, Verdad y Amor, así como para tomar decisiones comprometidas en el seguimiento de Cristo, midiendo claramente sus dones y las responsabilidades propias”.

Como Orar
Vas a la oración y vas a entrar en contacto intencional y amoroso con El, vas a conversar familiarmente con quien sabes que te ama. Vas a tomar conciencia de que Dios esta contigo; vas a elevar tu alma hacia Dios para unirte con El por el afecto; vas a oír a Dios que te hable silenciosamente; vas a dejar desbordarse tu alma a impulsos de la fe, de la esperanza, del amor; vas a poner tu vivir sincronizado con el pensamiento y con la voluntad de Dios...
Cuando estas ante Dios, en reverencia y en amor, oras. Toda palabra dicha a Dios, cuando sale del fondo del corazón, El la escucha con amor.
Ofrece a Dios tu oración, pídele su gracia, rectifica la orientación de tu vida: buscar a Dios.
Deja que Dios, ore en ti y contigo: réstale tu mente y tu corazón, Pide por Cristo, adora con Cristo, ama a Dios en Cristo. Procura también unirte a toda la Santa Iglesia: a tantas almas fervorosas que oran y aman a la vez contigo y por ti.
No tengas prisa: ora con calma, sosegadamente, con gran paz, como quien respira a ritmo lento. No vaciles en pedir, pero procura también adorar, agradecer, arrepentirte, desear, confiar, amar.

Si quieres avanzar en la oración, se mortificado.
Tu oración ha de ser dialogo y no monologo.
Mas que hacer actos de oración, aspira a vivir en estado de oración.
Ten confianza en Dios: mírale como Padre.
Busca en todas las cosas a Dios con paz.
Así iras hallando tu comino en la oración.
Fuente: Ejercicios Espirituales Ignacianos

Oremos
Ojos de Jesús, mírenme Labios de Jesús, háblenme Pies de Jesús, búsquenme Manos de Jesús, bendíganme Brazos de Jesús, abrácenme Corazón de Jesús, ámame . Y a la eterna gloria, llévame. Amén.

Señor Mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser quien eres y porque te amo sobre todas las cosas, a mi me pesa de todo corazón, haberte ofendido. Propongo firmemente nunca mas pecar, apartarme de las ocasiones de ofenderte, confesarme, y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Te ofrezco mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados; y confío que en Tu divina bondad y misericordia infinita me los perdonaras, por los méritos de Tu Preciosisima Sangre. Pasión y Muerte, y me darás gracia, para enmendarme y perseverar en Tu Santo Servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.

Oracion a San Ignacio
San Ignacio de Loyola, acudo a ti confiado, ¡oh Patrón de los Ejercicios!, en los méritos que alcanzaste al hacerlos y escribirlos, en la santa gruta de Manresa, pidiendo me alcances de Nuestro Señor Jesucristo aquel vivo dolor, vergüenza y confusión de los pecados propios para que íntimamente purificado consiga aquel interno conocimiento que tu tenias del mismo Señor Jesús, con el fin de no hacerme sordo a su llamamiento, sino que aclarada su divina voluntad sobre mi, la abrace con generosidad y con amor, ahora y para siempre, a mayor gloria de Dios. Amén.

Gentileza: wikipedia.org
Dios es mi salvación; en el confío y no temeré. Porque mi fuerza y mi canto es el Señor: El ha sido para mi la salvación. Sacareis con alegría el agua de las fuentes de salvación, y aquel día diréis: ¡Alabad al Señor, invocad su nombre y publicad sus obras magnificas ante los pueblos!